Querido paralelo:
Eres un tubo de anfetaminas.
Como una fragua verde de inconsistencia
G R I T A S.
Porque sí, gritas.
Y claro que te adhieres a ideas clonadas.
Como si fuera todo de mentira, o todo un juego.
Claro que no. No.
Firmé un contrato con la vida
hasta que el párpado ya no parpadee
me quedo hasta que se nos congelen los silbidos
y hasta que te calles.
Para mañana, me habré ido donde duermen los cerdos.
O esos pelados ciegos de la calle.
Por eso te dejo una carta maravillosa
que oculta todo lo que querré decir algún día.
PD: Te compro bananas.
EL NACHO LARRAÍN.
miércoles, 29 de agosto de 2007
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